El Gobierno de México presentó este miércoles una reforma constitucional en materia electoral que será enviada al Congreso por la presidenta Claudia Sheinbaum, con el objetivo de eliminar las listas plurinominales, reducir el costo de los comicios y el número de senadores, así como ampliar los mecanismos de democracia participativa.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, explicó que la iniciativa “tiene como base diez puntos y cuatro ejes fundamentales para fortalecer la vida democrática de nuestro país”.
Cambios en la integración del Congreso
El primer eje plantea modificaciones para que todos los legisladores cuenten con respaldo ciudadano directo. La propuesta mantiene 500 diputados federales, con 300 electos por mayoría relativa y 200 por representación proporcional, pero todos deberán competir por el voto en territorio.
En el caso del Senado, se prevé reducir de 128 a 96 escaños, eliminando también las listas plurinominales.
“Que quienes ocupen una posición cuenten con el respaldo de la ciudadanía que demanda poder elegir de manera directa a todos sus diputados y diputadas, incluidos los que llegan a una curul por representación proporcional”, señaló Rodríguez.
La presidenta Sheinbaum fue contundente: “Se eliminan las listas de los partidos para representación proporcional plurinominal, así como están ahora. No queremos que sean las cúpulas de los partidos políticos quienes se mantengan como diputados, como senadores, sin el voto popular”.
La mandataria enfatizó que todos los candidatos deberán hacer campaña: “Todos tienen que ir a territorio a conseguir el voto. Todas y todos. Nadie puede quedarse en su casa tranquilo esperando ser el número uno de la lista pluri(nominal)”.
Sheinbaum aseguró que el nuevo esquema mantendrá la pluralidad política, pues no se busca instaurar un partido único, sino “que se reconozca la diversidad política de nuestro país”.
Reducción de costos y fiscalización
El segundo eje de la reforma busca disminuir el gasto electoral. Rodríguez anunció que se propone “un decremento del 25 % en el costo total de las elecciones”, mediante recortes al presupuesto del Instituto Nacional Electoral (INE), tribunales electorales y partidos políticos.
Sheinbaum justificó esta medida: “El exceso de los gastos en las elecciones en México hay que reducirlo y también es una demanda popular”, agregando que los recursos podrían destinarse a programas sociales, educación y salud.
El tercer eje contempla reforzar la fiscalización del financiamiento político. Rodríguez detalló que “el INE tendrá acceso de manera oportuna a las operaciones financieras de partidos y personas candidatas” y se prohibirán las aportaciones en efectivo.
Más democracia participativa y regulación tecnológica
El cuarto eje plantea ampliar la democracia directa mediante mecanismos como referéndum, plebiscito y consulta popular en estados y municipios “para que la ciudadanía pueda intervenir en la toma de decisiones”, explicó la secretaria de Gobernación.
La iniciativa también incluye disposiciones novedosas como la regulación del uso de inteligencia artificial y la prohibición de bots en campañas electorales, además del impulso de tecnologías como el voto electrónico en consultas.
Próximos pasos
La reforma será enviada al Congreso el próximo lunes e incorpora principios ya aprobados en legislaciones anteriores, como la prohibición del nepotismo electoral y la no reelección consecutiva a partir de 2030.
Con esta propuesta, el gobierno de Sheinbaum busca transformar el sistema electoral mexicano con el argumento de acercar a los representantes populares a la ciudadanía y hacer más eficiente el gasto público en materia electoral.

