El Gobierno de Francia anunció la implementación de toques de queda nocturnos en zonas específicas de París y otras ciudades, además de apoyo económico para los comercios afectados por los disturbios registrados durante las protestas del fin de semana.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, informó que cerca de 3 mil establecimientos sufrieron daños o saqueos y que se habilitarán medidas de desempleo parcial para apoyar a los negocios y sus trabajadores. Las manifestaciones del 17 de octubre comenzaron por el aumento del costo de vida y el deterioro de los servicios públicos, especialmente en educación y salud, pero derivaron en enfrentamientos con la policía, incendios y ataques contra edificios públicos. Aunque las autoridades consideran que los toques de queda son suficientes por el momento, Lecornu advirtió que podría decretarse un estado de emergencia si la violencia aumenta. Por su parte, el presidente Emmanuel Macron condenó los actos vandálicos y respaldó una respuesta firme, mientras continúan las críticas por la actuación de las fuerzas de seguridad

