El Senado de México aprobó una ley que permite canalizar recursos de las Afores hacia proyectos de infraestructura estratégica del gobierno federal, con 84 votos a favor y 28 en contra. La iniciativa ya fue turnada al Ejecutivo para su promulgación.
¿Qué permite?
La ley crea un marco para que proyectos como trenes, carreteras y obras energéticas puedan financiarse con recursos de los trabajadores, siempre que sean rentables y superen filtros técnicos. El gobierno busca movilizar hasta 722 mil millones de pesos adicionales para infraestructura entre 2026 y 2030.
Lo que aclara la Amafore
- No es una expropiación: Los ahorros están protegidos y no habrá uso discrecional.
- El tope del 30% ya existía: No se amplía ni se vuelve obligatorio.
- Es opcional: Cada Afore decidirá invertir solo si el proyecto es rentable y seguro.
Posturas encontradas
A favor (oficialismo): La presidenta Sheinbaum asegura que no se obligará a las Afores a invertir y que el control estatal evitará abusos del pasado.
En contra (oposición): Señalan falta de regulación sólida (comité solo con funcionarios públicos), posible subregistro de deuda y riesgo de afectar las pensiones si los megaproyectos no son rentables, como ha ocurrido con el Tren Maya o Dos Bocas.
En resumen
La ley se aprueba en medio de la polarización. Mientras el gobierno y la Amafore insisten en que los ahorros están protegidos y la inversión será voluntaria, la oposición advierte sobre discrecionalidad y riesgos para el retiro de los trabajadores.

