Estados Unidos quiere abrir tres nuevas bases en el sur de Groenlandia, al ser la ruta de misiles más corta entre Rusia y Estados Unidos, además de ser un punto estratégico para sus operaciones de seguridad nacional, según dijo Jeff Landry, enviado especial estadounidense a la zona danesa.
Jeff Landry dijo que su país necesita reconstruir su presencia en el territorio autónomo danés.
Recordó que en el punto más álgido de la Guerra Fría, Washington llegó a tener 17 instalaciones militares en Groenlandia, para pasar a tan solo una en la actualidad: la base Pituffik al norte de la isla ártica.
Un pacto de defensa de 1951, actualizado en 2005, permite a Washington aumentar el despliegue de tropas y las instalaciones militares en la isla, siempre que informe previamente a los gobiernos de Dinamarca y de Groenlandia.

