Los bloqueos y cierres viales realizados por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en diversos puntos de la Ciudad de México han afectado las ventas y operaciones de más de 1,000 restaurantes ubicados en corredores económicos, turísticos y gastronómicos de alta relevancia, advirtió este miércoles el sector restaurantero.
En un comunicado conjunto, la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), Directores de Cadenas de Restaurantes (Dicares) y la Asociación Mexicana de Restaurantes (AMR) señalaron que “en los últimos días, zonas clave de la CDMX han enfrentado cierres, interrupciones a la movilidad y afectaciones operativas” que han impactado directamente a los establecimientos y a los más de 20,000 empleados que el sector genera en la capital.
Los bloqueos, explicaron las organizaciones empresariales, se traducen en “mesas vacías, reservaciones canceladas, trabajadores que no pueden llegar, proveedores detenidos, alimentos que se pierden, ventas que no se recuperan y empleos que se ponen bajo presión”. La afectación, subrayaron, no solo recae en los dueños de los negocios, sino en toda la cadena de valor: meseros que viven de sus propinas, cocineras que dependen de su jornada, repartidores que pierden entregas, proveedores que no cobran y productores que no colocan su mercancía.
Las organizaciones empresariales fueron enfáticas en aclarar que no criminalizan la protesta social ni desconocen la legitimidad de las demandas de los maestros, pero insistieron en que “ningún derecho puede ejercerse anulando de manera sistemática los derechos de terceros”. “La Ciudad de México no puede operar bajo la lógica de que cada conflicto se traduzca en parálisis”, enfatizaron.
“Quienes trabajan, invierten, generan empleo, pagan renta, pagan nómina, cumplen obligaciones fiscales y sostienen cadenas de proveeduría no pueden seguir absorbiendo el costo del conflicto”, sentenciaron los restauranteros, quienes subrayaron que los establecimientos son “parte esencial de la vida económica y social de la Ciudad de México” como centros de trabajo, puntos de abasto, espacios de convivencia, motores turísticos y sustento directo para miles de familias.
Ante esta situación, el sector hizo un llamado urgente a las autoridades federales y del Gobierno de la Ciudad de México para que asuman “con responsabilidad política e institucional la conducción del conflicto”. Exigieron que no basta con informar cierres o sugerir alternativas viales, sino que se requieren “medidas efectivas para proteger el libre tránsito, la operación económica, la seguridad de trabajadores y clientes, y la continuidad de actividades esenciales para la capital”.
El comunicado se produce en medio de una jornada de movilizaciones de la CNTE en rechazo a la reforma educativa y en demanda de mayores recursos para el sector, que ha generado bloqueos en avenidas principales como Reforma, Insurgentes y el Eje Central, afectando la movilidad en varias alcaldías de la ciudad

