La crisis política en Sinaloa se agudiza tras el fallido regreso de Rocha Moya

El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ha sumido al estado en una nueva crisis política tras solicitar una segunda licencia temporal e indefinida de su cargo, apenas 34 horas después de haber anunciado su regreso . La decisión, que se produjo el pasado sábado 22 de agosto, se da en medio de un creciente aislamiento político y después de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, lanzara duras críticas que, aunque sin mencionarlo directamente, fueron interpretadas como un reproche a su actuar .

Un regreso fugaz y una presión insostenible

Rocha Moya había retomado sus funciones el viernes 21 de agosto, después de casi cuatro meses de licencia, argumentando que la Fiscalía General de la República no había encontrado elementos para sostener las acusaciones en su contra por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa . Sin embargo, su regreso fue recibido con un rechazo casi unánime de su propio partido, Morena, y de aliados políticos, quienes lo consideraron una decisión personal que desatendía el contexto de señalamientos internacionales . La Secretaría de Gobernación y la dirigencia de Morena se deslindaron de su acción, recordando que la investigación de la FGR sigue abierta .

La intervención de la presidenta Sheinbaum

La gota que derramó el vaso fue el pronunciamiento de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien, a través de sus redes sociales, afirmó que “ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación” y sentenció que “el poder sin principios se vuelve arrogancia” . Ante esta presión, Rocha Moya publicó un mensaje en X donde justificó su nueva solicitud de licencia, escribiendo: “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo” . Analistas señalan que su intento de regresar al cargo, buscando forzar un escenario político, terminó por erosionar el respaldo que aún pudiera tener en el gobierno federal .

Un contexto de violencia y señalamientos

La decisión de Rocha Moya se da en un escenario crítico para Sinaloa. El estado vive una espiral de violencia desde hace casi dos años por la disputa entre facciones del Cártel de Sinaloa . El día de su regreso al cargo, al menos ocho asesinatos fueron reportados en cinco municipios, lo que refleja la grave crisis de seguridad que enfrenta la entidad . La oposición, como el diputado priista Mario Zamora, calificó el episodio como un “soberano desastre” que genera incertidumbre, y la sociedad civil, a través de colectivos como Abogados Unidos de Mazatlán, denunció el regreso como “una burla” para los sinaloenses .

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