Trump sugiere cambiar el nombre de Nuevo México a “Nueva América” y genera fuerte rechazo

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a encender la polémica con su campaña de cambios de nombre. En esta ocasión, ha sugerido que el estado de Nuevo México pase a llamarse “Nueva América”, una propuesta que ya ha sido rotundamente rechazada por las autoridades locales y que, según la Constitución, no puede concretarse por decisión ejecutiva .

La propuesta presidencial

A través de su plataforma Truth Social, Trump publicó una imagen del contorno de Nuevo México donde la palabra “México” aparecía tachada y reemplazada por “América”. La cuenta oficial de la Casa Blanca replicó la publicación en la red social X .

En su mensaje, el mandatario aseguró: “Mucha gente sugirió cambiar el nombre de Nuevo México, uno de los estados con mayor fraude electoral de todos los tiempos, a NUEVA AMÉRICA. Mucho más prestigioso y hermoso para la gente de ese estado potencialmente increíble. ¡Guau, me encanta!” .

La propuesta se produce apenas días después de que Trump firmara una orden ejecutiva para cambiar el nombre del lago Ontario, en la frontera con Canadá, por “Lago América” . Anteriormente, ya había ordenado que el Golfo de México pasara a denominarse “Golfo de América” en los mapas y documentos oficiales del gobierno federal .

Reacción inmediata de la gobernadora

La gobernadora de Nuevo México, Michelle Lujan Grisham, respondió con contundencia a la sugerencia presidencial: “El nombre de Nuevo México no está en discusión. Ha sido nuestro desde antes de que existiera Estados Unidos” .

La mandataria demócrata acusó a Trump de intentar distraer a la ciudadanía de problemas reales como el aumento de los precios de la gasolina y la guerra en Irán: “Mientras la Casa Blanca pierde el tiempo coloreando mapas, Nuevo México está ocupado haciendo el trabajo” . Grisham destacó que su estado ofrece servicios como guardería y universidad gratuitas, protección al acceso a la salud e inversión en vivienda .

Rechazo transversal en Nuevo México

La oposición a la idea trascendió líneas partidistas. El candidato republicano a la gobernación, Gregg Hull, exalcalde de Rio Rancho, declaró: “Este estado lleva la historia de las naciones nativas y los exploradores españoles que nombraron esta tierra hace casi quinientos años. Esa identidad no está en negociación” .

La candidata demócrata Deb Haaland, exsecretaria del Interior, fue igualmente tajante: “No puedes hablar en serio. Nuevo México no está para ser renombrado. No está en venta” .

Miembros de la delegación congresional del estado también se pronunciaron. El senador Martin Heinrich escribió: “Tres cosas que siempre llamaré por sus nombres reales: el Golfo de México, el lago Ontario, Nuevo México” . La representante Melanie Stansbury fue más breve: “¡Oh, ni de broma!” . El representante Gabe Vásquez añadió: “No puedes borrar Nuevo México. Ni nuestro nombre, ni nuestra historia, ni nuestra cultura” .

Un obstáculo constitucional insalvable

Más allá de las reacciones políticas, la propuesta enfrenta un obstáculo legal fundamental: el presidente de Estados Unidos no tiene autoridad constitucional para cambiar el nombre de un estado. A diferencia de los accidentes geográficos, que pueden ser renombrados para uso federal mediante orden ejecutiva, la modificación del nombre de un estado requiere un proceso que debe iniciarse en la propia entidad federativa, con aprobación de la legislatura estatal y, eventualmente, un referéndum popular .

Expertos han recordado que, mientras Trump pudo ordenar que el gobierno federal use “Golfo de América” y “Lago América” en sus mapas y comunicaciones oficiales, cualquier cambio en la denominación de Nuevo México necesitaría la voluntad de sus ciudadanos y representantes .

Una idea con origen en una broma de internet

Según medios estadounidenses, la sugerencia de renombrar el estado surgió inicialmente de una cuenta satírica en redes sociales. El portal de verificación Snopes desmintió el 1 de septiembre que Trump hubiera firmado una orden ejecutiva al respecto, calificando la información como un engaño . Sin embargo, el presidente decidió retomar la idea y publicarla en sus cuentas oficiales, dándole visibilidad en la esfera política.

La propuesta se enmarca en una serie de iniciativas de Trump para modificar denominaciones geográficas durante su segundo mandato, una estrategia que ha generado tensiones diplomáticas con México y Canadá y que sus críticos consideran una cortina de humo para desviar la atención de otros problemas nacionales .

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *