Practicar la respiración diafragmática es una buena manera para controlar el estrés. Consiste en sentarse en un lugar cómodo, con la espalda recta y respirar profundamente por la nariz, dejando que el abdomen se hinche antes de expulsar el aire por la boca.
Se recomienda repetir esta secuencia al menos unas cinco veces. Sin embargo, cada caso es único y puede requerir de más o menos repeticiones y se deben evitar los estimulantes como son la cafeína, la nicotina, bebidas energizantes y algunos antigripales pueden hacer que el corazón lata demasiado rápido o a un ritmo irregular.
Y si a esto se le suma un estado de ansiedad, pueden presentarse palpitaciones muy fuertes, generando un estado de alarma que aumenta la sensación de estrés.
Trata de evitar si puedes identificar cuáles son las situaciones que te generan ansiedad y en caso de que sean inevitables, prepárate con anticipación para enfrentarlas de la mejor manera.

