En una nueva escalada de tensión bilateral, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una contundente amenaza de intervención militar en México para combatir a los cárteles de la droga. Durante un discurso previo al Día de la Madre desde la Casa Blanca, el mandatario estadounidense aseguró que, si el gobierno mexicano no actúa contra el narcotráfico, Washington está dispuesto a tomar el control.
“Escucharán algunas quejas de algunas personas en lugares como México y otros sitios, pero si ellos no van a hacer el trabajo, nosotros lo haremos”, sentenció Trump, quien además ensalzó su estrategia de bombardear embarcaciones sospechosas de transportar drogas en el Caribe y advirtió que la próxima fase será en tierra firme.
La amenaza llega en un momento crítico para la relación bilateral. La semana pasada, la justicia estadounidense acusó formalmente al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, a un senador y al alcalde de Culiacán —todos del partido oficialista Morena— por presuntos vínculos con Los Chapitos, herederos del capo Joaquín “El Chapo” Guzmán. También se imputó a otros siete funcionarios y exfuncionarios de la región.
El caso permanece en un punto muerto: la Fiscalía General de la República (FGR) ha reiterado que EE.UU. no ha presentado pruebas suficientes para proceder con una extradición, mientras que Rocha Moya ya solicitó una licencia temporal para separarse del cargo.
A esta crisis se suma el escándalo por la presencia de dos agentes de la CIA en Chihuahua, quienes murieron en un accidente vehicular junto con el director de la Agencia Estatal de Investigación y un trabajador local, sin que el gobierno federal mexicano fuera notificado. La FGR ya ha citado a declarar a cerca de 50 personas por este caso. Desde Washington, se acusó a la presidenta Claudia Sheinbaum de falta de empatía por las víctimas estadounidenses, aunque ella sí lamentó los fallecimientos en su primer pronunciamiento público.
En respuesta, la mandataria mexicana endureció su discurso. “Ninguna potencia extranjera dirá a los mexicanos cómo nos gobernamos. Somos un pueblo que ama la libertad y soberanía y que está dispuesto a defenderla”, exclamó el martes durante la ceremonia militar por el aniversario de la Batalla de Puebla, una fecha de fuerte simbolismo patriótico.
La nueva advertencia de Trump coincide con la publicación de la agresiva Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026, un documento de más de 100 páginas que identifica a México como un territorio clave para el origen y tránsito de drogas sintéticas —especialmente fentanilo y metanfetamina— hacia Estados Unidos. El texto también señala la existencia de múltiples laboratorios de producción clandestina y túneles fronterizos.
“Seguiremos con nuestras campañas militares y policiales contra todos los cárteles y pandillas designados como organizaciones terroristas por el presidente”, advierte el documento.
La idea de una intervención estadounidense en México no es nueva, pero nunca antes había sido planteada con tanta crudeza mientras la relación entre ambos gobiernos atraviesa su peor momento en años.

