Habitantes de Coyoacán ya sufren las restricciones excesivas que se han empezado a implementar frente al inicio del Mundial 2026 con filtros y controles que limitan su movilidad, luego que vecinos de Santa Úrsula Coapa comenzaron a recibir códigos QR que tendrán que usar para ingresar a sus propias viviendas durante los partidos que se disputarán en el ahora llamado Estadio Banorte, antes Azteca.
La medida, que forma parte del operativo “Última Milla”, ha generado molestia entre habitantes de la zona, quienes acusan desorganización y un trato que, dicen, prácticamente los convierte en visitantes dentro de su propia colonia, por decisiones tomadas entre la alcaldía de Coyoacán y la misma FIFA.
El documento funciona como un salvoconducto digital ligado a las placas, marca, modelo y color del vehículo de cada residente, que al día de hoy suman 10 mil ya registrados, y será indispensable para atravesar los filtros de seguridad instalados cinco horas antes y hasta dos horas después de cada partido del Mundial.
Los accesos estarán restringidos en vialidades como Calzada de Tlalpan, Periférico, Avenida Santa Úrsula y Boulevard Gran Sur.
Los vecinos denuncian que el sistema arrancó con irregularidades y sin información clara, hay quienes no han logrado ni ubicar a los brigadistas del censo vehicular, mientras que otros aseguran que, pese a mostrar identificaciones oficiales con dirección domiciliaria, policías de tránsito ya les han impedido el paso en operativos previos.

