Ucrania informó que se registraron cuatro muertos y casi 100 heridos en un bombardeo ruso con 690 sistemas de ataque aéreo, como drones y decenas de misiles, incluido el hipersónico Oréshnik, un ataque que llevó al país presidido por Volodimir Zelensky a solicitar más ayuda en defensa aérea y presión sobre Rusia.
Zelensky condenó el ataque y acusó al jefe del Estado ruso, Vladimir Putin, de continuar “golpeando edificios residenciales con sus misiles”.
De acuerdo a los primeros reportes, Kiev fue el “principal objetivo” de este nuevo bombardeo, donde se usó el misil hipersónico Oréshnik, un sistema capaz de moverse a una velocidad de entre 2.5 y 3 kilómetros por segundo, según dijo Yuri Ignat, portavoz de la Fuerza Aérea de Ucrania.
El ataque ruso dañó decenas de edificios residenciales y varias escuelas, además de dejar prácticamente destruido el Museo de Chernobyl, causar daños en el Museo de Arte Nacional, entre otros edificios.

