En Cabo Cañaveral, Florida, un cohete New Glenn de Blue Origin explotó en su rampa de lanzamiento durante una prueba de encendido la noche de este jueves, lo que estima una pérdida de 200 millones de dólares.
Fue con la publicación del video donde se observa la explosión con el cual la empresa explicó en su cuenta de X que todo el personal estaba plenamente localizado y a salvo.
Por su parte Jeff Bezos, fundador de Blue Origin, dijo en sus redes que: “Es demasiado pronto para conocer la causa, pero ya estamos trabajando para encontrarla. Ha sido un día muy duro, pero reconstruiremos lo que haga falta y volveremos a volar. Vale la pena”.
Según un comunicado emitido por la Fuerza Espacial de Estados Unidos, los responsables del campo de tiro también están coordinando con Blue Origin y sus socios para determinar lo que provocó la anomalía.

