Detrás de fachadas legales y con la posible complicidad de funcionarios, operan redes que arrebatan sus propiedades a los más vulnerables en las zonas de mayor plusvalía de la capital.
En la Ciudad de México, una sofisticada red criminal ha convertido el despojo de inmuebles en un negocio lucrativo, teniendo como principal blanco a los adultos mayores . El modus operandi incluye desde la simulación de juicios y la falsificación de documentos notariales hasta la ocupación violenta de viviendas, un fenómeno que ha sido denominado por algunos como el “Cártel del Despojo” .
Las alcaldías con mayor plusvalía, como Cuauhtémoc, Benito Juárez y Miguel Hidalgo, concentran la mayor parte de las denuncias . En estas zonas, el modus operandi suele implicar a abogados, notarios y, en ocasiones, funcionarios públicos que facilitan los trámites fraudulentos . Un ejemplo reciente es la denuncia de un grupo de 42 familias que, pese a tener un proceso judicial abierto, han sufrido múltiples intentos de desalojo en su edificio del Centro Histórico .
Víctimas de carne y hueso
Historias como la de María Guadalupe Sánchez, “Lupita”, evidencian la dimensión humana de este delito. Con 61 años, discapacidad visual y auditiva, Lupita enfrenta un proceso penal por despojo que podría llevarla a la cárcel si abandona el cuarto de menos de seis metros cuadrados donde nació y vivió toda su vida en la colonia Moderna . Su caso no es aislado; según datos del Consejo Ciudadano, el despojo representa la principal demanda de apoyo desde 2018 , y en el 61% de los casos, los responsables son familiares directos de las víctimas .
Una lucha por la justicia
A pesar de que la Fiscalía capitalina reconoce la existencia de este fenómeno criminal y ha asegurado más de mil inmuebles en años recientes , las víctimas denuncian inacción y lentitud institucional . Ante esta situación, vecinos afectados se han organizado para crear una red de apoyo y defender sus propiedades, mientras el gobierno local busca crear mecanismos para frenar estos despojos .

