Canadá anunció la imposición de aranceles de hasta un 50 por ciento a productos estadounidenses a partir del 8 de septiembre, con un valor de 20 mil millones de dólares, en una guerra comercial que calificó como un “desafío sin precedentes”. De igual forma, reproducirá las tasas aplicadas por Washington a las mercancías canadienses.
Estas medidas afectarán a sectores como el acero, lácteos, electrodomésticos, maquinaria agrícola, pasta, papel, electrónica, pescado, mariscos, miel, frigoríficos, congeladores y muebles. Ante esta situación, el ministro de Finanzas de Canadá, François-Philippe Champagne, anunció un paquete de ayuda de siete mil 500 millones de dólares canadienses para trabajadores y empresas afectados. Aseguró que Canadá está a la altura de lo que se está viviendo y “lo encararemos juntos”.

