El multimillonario Warren Buffett, de 96 años, dejó este viernes su cargo como presidente de Berkshire Hathaway, poniendo fin a 56 años al frente de la compañía. La empresa anunció que Buffett pasará a ser presidente honorario y permanecerá en la junta directiva, mientras que su hijo mayor, Howard Buffett, asumirá la presidencia del consejo, y Greg Abel continuará como director ejecutivo.
Una transición cuidadosamente planificada
El cambio marca la etapa final de un plan de sucesión que llevaba años gestándose. A finales de 2025, Buffett ya había dejado el cargo de director ejecutivo, que pasó a manos de su lugarteniente de larga data, Greg Abel.
Según la nueva estructura de poder, Howard Buffett, de 71 años, se encargará de presidir la junta directiva y de proteger la cultura y los valores de la empresa, mientras que Abel, de 64 años, seguirá responsable de la gestión diaria del negocio. Buffett lo resumió con claridad en su carta a los accionistas: “Greg dirige la empresa; Howard protegerá su cultura y sus valores — y esas dos cosas valen más que cualquier partida de nuestro balance”.
Howard forma parte de la junta directiva de Berkshire desde 1993, es decir, 33 años. Buffett señaló en su carta que eso es más tiempo del que él mismo tuvo como “aprendiz” antes de asumir el control de la compañía a los 34 años.
La carta de despedida: “El tiempo siempre gana, pero fue generoso conmigo”
En su carta a los accionistas, Buffett repasó su trayectoria con la franqueza y calidez que lo caracterizan. Escribió: “El tiempo siempre gana (Father Time always wins). Sin embargo, fue generoso conmigo. Me dio la oportunidad de ver a Berkshire convertirse en lo que es hoy, y tengo más confianza que nunca en el futuro”.
Buffett mencionó que acababa de celebrar su 96 cumpleaños con familiares y amigos, incluido un bisnieto que acaba de cumplir un año. “Ahora corre un poco más rápido que yo”, bromeó.
También elogió el desempeño de Abel: “Mis expectativas sobre él eran muy altas desde el principio, y las superó. Ya ha asumido plenamente sus responsabilidades como director ejecutivo en todos los aspectos. Lleva tiempo tomando decisiones importantes, y nunca he tenido que reconsiderar ninguna de ellas”.
Reacciones y legado
En nombre de la junta directiva, Abel declaró que el impacto de Buffett sobre Berkshire y sus accionistas “no tiene paralelo en la historia empresarial de Estados Unidos”. Añadió: “La cultura que Warren construyó y los valores que defendió seguirán siendo el núcleo de Berkshire, y Howard será su guardián”.
Desde que asumió el control de Berkshire en 1965, Buffett transformó una fábrica textil al borde de la quiebra en un enorme conglomerado con un valor de mercado cercano al billón de dólares, con decenas de empresas bajo su paraguas, como el seguro Geico, la pila Duracell y la cadena Dairy Queen. Según datos de Bloomberg, su patrimonio personal ronda los 145.000 millones de dólares.
Aunque se retira de su rol formal de liderazgo, Buffett afirmó que planea seguir acompañando a los accionistas. “Ser su presidente ha sido el honor de mi vida, y nunca di por sentada su confianza”, concluyó.

