La Península Ibérica vivió este 12 de agosto un histórico eclipse total de Sol, visible en gran parte de España y también en Portugal y otros países europeos. El fenómeno provocó que el día se convirtiera momentáneamente en noche durante entre 40 segundos y un minuto y medio, dependiendo de la zona, permitiendo observar la corona solar y un impresionante “anillo de diamante”. Millones de personas, incluidos turistas y aficionados a la astronomía, se reunieron en playas, montañas y pueblos para presenciar el espectáculo, que no se veía de forma total en España desde 1912.

