La UEFA designó al árbitro somalí Omar Artan para dirigir la Supercopa de Europa entre PSG y Aston Villa, convirtiéndolo en el primer árbitro no europeo en hacerlo. La designación llega después de que Estados Unidos le negara la entrada al país y le impidiera participar en el Mundial 2026 por supuestos motivos de seguridad, aunque no se presentaron públicamente pruebas que sustentaran esas acusaciones. Artan, quien había sido reconocido como el mejor árbitro de África y dirigió la final de la Champions League africana en 2025, calificó aquella experiencia como muy difícil. La UEFA presentó su nombramiento como un respaldo al colegiado, pero la nota también lo interpreta como un mensaje político en medio de la creciente tensión entre la UEFA y la FIFA de Gianni Infantino.

