En un movimiento estratégico que reconfigura por completo el mapa empresarial del país, Grupo Televisa y Fintech Holdings Inc. (propiedad del influyente inversor David Martínez) anunciaron la firma de un acuerdo con AT&T, Inc. para adquirir la totalidad de sus operaciones móviles en territorio mexicano por la suma de 2,000 millones de dólares.
El pacto establece la creación de un consorcio donde Televisa y Fintech participarán en partes iguales (50% cada una). Con esta histórica transacción, la gigante de los medios en español sella su regreso definitivo a la operación directa de redes celulares, sumando una infraestructura propia a sus actuales servicios de internet fijo y televisión residencial distribuidos bajo las marcas Izzi y Sky.
El nacimiento de un nuevo gigante convergente
La combinación de activos dará origen al segundo operador más grande de telecomunicaciones en México, consolidando una oferta comercial masiva que pondrá bajo el mismo techo:
- 25 millones de líneas móviles (aportadas por la base de usuarios de AT&T México).
- 5.7 millones de accesos de banda ancha fija.
- 6.4 millones de suscriptores de televisión de paga.
En términos financieros, los ingresos conjuntos de este nuevo bloque alcanzarán aproximadamente los 8,000 millones de dólares anuales, capturando cerca del 23% del mercado nacional de telecomunicaciones con el objetivo directo de competir frente a América Móvil (Telcel).
Razones y financiamiento del acuerdo
Mientras que para la matriz estadounidense de AT&T la venta representa una oportunidad clave para retirar capital y enfocarse exclusivamente en sus despliegues de fibra y crecimiento en los Estados Unidos, para el consorcio comprador es una jugada de alto valor. Analistas destacan que la adquisición se concreta a un precio sumamente competitivo, considerando que AT&T invirtió al menos 6,000 millones de dólares en la modernización de su red e infraestructura 5G en el país.
El Consorcio detalló que el financiamiento de la operación se ejecutará mediante una combinación de efectivo disponible y deuda garantizada sin recurso. Televisa anticipó que contablemente reconocerá el movimiento bajo el método de participación en asociadas y negocios conjuntos.
La transacción, que no alterará el servicio inmediato de los usuarios actuales de la telefonía, se proyecta para concluir formalmente durante el primer trimestre de 2027, una vez que reciba las autorizaciones correspondientes de las comisiones antimonopolio y de telecomunicaciones en México.

